El clima de tensión política se intensifica a medida que se acercan las elecciones del 2025, con el oficialismo y el correísmo abriendo un nuevo frente de confrontación. En esta ocasión, los bandos se han dividido por el viaje del candidato-presidencial Daniel Noboa a Estados Unidos para reunirse con el exmandatario Donald Trump, y la reciente sesión de la Asamblea Nacional en Esmeraldas.
Desde el correísmo, se ha anunciado una fiscalización del encuentro entre Noboa y Trump, argumentando que la reunión, celebrada fuera del marco oficial, merece un escrutinio detallado. En respuesta, Noboa criticó la postura, calificando la sesión de la Asamblea en Esmeraldas de “farra” en lugar de una actividad legítima de fiscalización. “Vamos a fiscalizar también lo que fue la visita supuestamente para solidarizarse con la gente de Esmeraldas que hizo la Asamblea, y lo que se pasaron es farreando en un Penthouse”, declaró Noboa en una entrevista radial el 1 de abril de 2025.
Por su parte, la bancada oficialista, ADN, no tardó en reaccionar. En una rueda de prensa, los legisladores mostraron carteles con las imágenes de la candidata presidencial Luisa González y el presidente venezolano Nicolás Maduro, acusando a la Revolución Ciudadana de proteger al dictador. Valentina Centeno, coordinadora de la bancada, señaló que la fiscalización del viaje de Noboa era un intento de desviar la atención del escándalo en Esmeraldas. “Mientras las familias esmeraldeñas sufren por el derrame petrolero, los asambleístas del correísmo estaban disfrutando de una fiesta en un Penthouse, gastando el dinero de los ecuatorianos”, expresó Centeno.
En paralelo, la Revolución Ciudadana también organizó su rueda de prensa, liderada por Franklin Samaniego, quien expresó que el correísmo tenía “varias inquietudes” sobre el encuentro de Noboa con Trump. Además, anunciaron que habían solicitado información oficial sobre los detalles de la reunión, como los funcionarios estadounidenses con los que se reunió Noboa y los compromisos alcanzados durante la visita.
En cuanto a la sesión de la Asamblea en Esmeraldas, el secretario del Legislativo, Alejandro Muñoz, aclaró que el Parlamento no cubrió viáticos para los asambleístas. Según Muñoz, la sesión fue convocada para aprobar una ley que beneficiaría a la provincia. Sin embargo, Luisa González aseguró que fue ella quien ordenó la movilización de los legisladores.
A dos semanas de las votaciones, este intercambio de acusaciones marca un nuevo capítulo en la campaña electoral, donde las tensiones entre los dos principales bloques políticos se intensifican mientras buscan captar el apoyo de los votantes.
0 comentarios