Miércoles, 17 Agosto 2022
Viruela del mono: cómo evitar el estigma sobre los pacientes para no repetir lo que pasó con el VIH

Viruela del mono: cómo evitar el estigma sobre los pacientes para no repetir lo que pasó con el VIH

 

La viruela del mono ya afectó a 26.000 personas este año en el mundo. El país con más casos notificados es Estados Unidos, con 6.598 pacientes y luego le sigue España, con 4.577. En América Latina, también se han detectado casos de personas con el virus en Brasil, Chile, Perú, Uruguay, Argentina, México, Ecuador, Colombia, Guatemala, Panamá, Venezuela, y Costa Rica. La mayoría de los pacientes con viruela símica se recuperan favorablemente. Pero la desinformación y el estigma han empezado a afectar a algunos y puede producir discriminación.

Desde el 23 de julio la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que hay una emergencia de salud pública por el brote de viruela símica. La mayoría de afectados por la viruela símica son hombres que tienen relaciones con otros hombres. Sin embargo, eso no significa que la infección solo pueda ser adquirida por un grupo de la sociedad. También hay mujeres y niños con la infección, y puede alcanzar a toda persona, independientemente de su edad, su orientación sexual, su identidad de género o su etnia.

Ya se dan situaciones de estigmatización. Una de ellas se produjo en los Estados Unidos, donde técnicos de los laboratorios de pruebas Labcorp y Quest Diagnostics, se negaron a extraer sangre de pacientes que podrían tener viruela del mono. Según la cadena CNN, aún no está claro si se niegan por su cuenta a tomar sangre o si es la política de la empresa la que se lo impide. Las empresas dicen que están revisando sus políticas y procedimientos de seguridad para sus empleados.

“Esto es absolutamente inexcusable. Es una grave negligencia de sus funciones”, afirmó David Harvey, director ejecutivo de la Coalición Nacional de Directores de ETS, que representa a 1.600 clínicas de salud sexual de EE.UU., algunas de las cuales tienen en sus oficinas al personal de laboratorios comerciales como Labcorp y Quest. Los análisis de sangre son necesarios para diferenciar el virus de otros tipos de infecciones. Harvey contó que los médicos de las clínicas de salud sexual han tenido que encontrar soluciones cuando el personal de los laboratorios se han negado a tomar sangre de personas con síntomas de viruela del mono.

Los casos de viruela del mono en EE.UU. se han dado principalmente entre hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres y cuando un técnico no extrae sangre, se “perpetúa más el estigma y el miedo y la ansiedad” por un virus que ya está estigmatizado, enfatizó el doctor Peter Chin-Hong, miembro del Comité Asesor Científico sobre el Virus de la Viruela del Mono del Departamento de Salud Pública de California.

El virus se transmite principalmente por el contacto cercano con la piel de otra persona afectada. Puede ser durante relaciones sexuales, abrazos, besos, y compartir objetos, entre otras situaciones. Desde los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades de EE.UU, había aconsejado que “hacer hincapié en que cualquiera puede contraer la viruela del mono y promoverla como una preocupación de salud pública para todos. Centrarse en los casos entre hombres homosexuales y bisexuales puede estigmatizar inadvertidamente a esta población y crear una falsa sensación de seguridad” entre quienes no lo son.

La portavoz Kristen Nordlund explicó que “las directrices de los CDC sobre el aislamiento de la viruela del mono establecen específicamente que las personas deben permanecer aisladas, excepto para recibir atención médica. La obtención de una muestra para su análisis es una atención médica que podría conducir a un diagnóstico o tratamiento si se justifica”. Es decir, las personas que tienen síntomas de la viruela deben ir a la consulta médica y hacerse el testeo y luego mantener un aislamiento en su hogar para no transmitir la infección a los demás.

Ya hay investigadores científicos que habían advertido la posibilidad de que el brote de viruela genere episodios de estigma y discriminación. “El componente del estigma debe reconocerse y prestarse más atención, ya que los efectos dominantes del estigma son cada vez más difíciles de borrar con el tiempo y pueden perturbar la respuesta al brote de viruela del mono”, escribieron Chee Tao Chang y su equipo del Hospital Raja Permaisuri Bainun, en Malasia en la revista Tropical Medicine & International Health.

El 28 de julio pasado, el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo durante una reunión informativa: “Para los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, esto incluye, por el momento, reducir su número de parejas sexuales, reconsiderar las relaciones sexuales con nuevas parejas e intercambiar los datos de contacto con cualquier nueva pareja para permitir el seguimiento, si es necesario”.

Sin embargo, no todos los expertos están de acuerdo. Para Zandt Bryan, director del programa de salud sexual y prevención del Departamento de Salud del Estado de Washington, instar a la gente a tener menos relaciones sexuales, como aconsejó el director de la OMS, hace recaer injustamente en los individuos la responsabilidad de acabar con el brote y distrae la atención de otras posibles fuentes de transmisión, como bailar en clubes con muchas personas. (iNFOBAE)

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