Sábado, 28 Mayo 2022
Guillermo Lasso, presidente. Guillermo Lasso, presidente. Foto/Presidencia de la República

Los cucos de Lasso Destacado

 

Cuenta la leyenda que cada cierto tiempo salen de las profundidades de las catacumbas de Carondelet los fantasmas de las conspiraciones y las traiciones. Fábula o no, esos malos espíritus -dicen- se apoderan del frágil estado de ánimo del presidente. Lo atormentan día y noche, obligándolo a lanzar enormes lenguas de fuego eterno en contra de sus rivales ideológicos o examigos políticos.

Culpar a sus enemigos políticos de sus propios desaciertos, errores y promesas incumplidas, es la salida más fácil y mediocre del gobierno de turno. Y es hasta patético ver como el propio presidente termina envuelto y chamuscado en su propia pirotecnia. Un día anuncia el fin del uso de la mascarilla, y a los minutos acusa a otro banquero de evadir impuestos. Lasso siendo Lasso, bombero de sus propios titulares.

Luego emprende una arremetida frontal en contra de la delincuencia empujando a las calles a los militares. Una noticia largamente esperada. No deja correr muchas horas, y acomete un feroz bombardeo de huevos desde Loja. ¡Y zas!, de un solo golpe, pasa del triunvirato del mal a la dupla del odio y de la envidia.

Mientras tanto, la inseguridad no da tregua, hace daño. No importa si estas en tu casa o en la calle, igual te roban. No importa si eres policía, o no, igual te matan.

Todo esto transmitido en tiempo real en las redes. Pero en los pasillos de Carondelet vemos un mandatario más preocupado de echar la culpa a otros de sus fracasos. Sacando sus cucos cuando los problemas lo agobian, lo superan. Más parece un banquero que estadista: con las arcas fiscales llenas y los simpatizantes del FMI saltando en chullo pie, mientras la familia sufre, se desangra.

Valora este artículo
(5 votos)

1 Response Found

  • Enlace al Comentario
    EFREN TELLO ESPINOZA Domingo, 01 Mayo 2022 11:59

    Lasso el banquero chupa dólares, cada uno lo engulle desesperadamente sin dejar escapar ninguno: ¿dónde están los dólares de la salud, de la educación, de la seguridad, de la inversión pública? ¿dónde están los dólares entregados por el FMI y otros organismos internacionales? ¿dónde están los dólares del negocio petrolero? ¿dónde están los dólares sangrados al pueblo ecuatoriano con la ley Lasso-Correa? ¿dónde están los dólares de la venta de ministerios y viceministerios?... Con seguridad no están en el país, deben estar fuera, garantizando la tranquilidad de los tenedores de los bonos de la deuda externa. Y para su tranquilidad personal, como buen militante del Opus Dei, parte los tendrá también en el Vaticano, asegurándose desde ya un puestito en el cielo, de ser posible a lado de Judas.
    ¿Y el pueblo del Ecuador, las madres solteras abandonadas, los bachilleres sin empleo, las lorenzas…? ¡qué chucha!

    Reportar

Deja un comentario

Asegúrese de introducir toda la información requerida, indicada por un asterisco (*). No se permite código HTML.