Jueves, 02 Febrero 2023
'Inténtalo'

'Inténtalo' Destacado

 

Hace pocos días la Fundación Bellas Artes Manabí, que acertadamente dirige el poeta Bécquer Polit L., organizó en Portoviejo y Montecristi, durante 3 días, el evento poético “Dorados sueños de poesía” con asistencia de poetas internacionales y locales. Por ser miembros del ente arriba nombrado, desde Manta acudimos al evento con el reconocido poeta y escritor Dr. Víctor Arias Aroca.

En el derroche de arte literario y musical de los participantes -la mayoría damas- entre ellas y los caballeros que me precedieron en la palabra, primaron temas referentes a las diversas facetas del amor, especialmente, por lo que, al ser este contador de historias solo un asiduo lector y por ello nada más que un admirador de estas sublimes expresiones humanas, como son la poesía y el arte en general, para aportar al lucido evento de marras, recordé algo que me dictó el geniecillo aquel que habita en mis neuronas, sucediendo esto, donde entonces yo habitaba, Jaramijó, allá por abril 30 del 2004 y se tituló como arriba consta en esta nota periodística, mismo que abajo transcribo, y que quizás rompió la corriente romántica que primaba; al extremo que al bajar yo del área respectiva, el apreciado Julio Hernández Luna me expresó sobre lo que yo había leído: Diste una lección de vida…

Esto me conmovió, y por ello, pese a que ya está publicado en mi libro “Inspiraciones” (pág. 198), considerando que esta lectura puede ser útil a los generosos lectores, me animo a difundirla, ahora en este medio electrónico, en el que también, con un click, pueden acceder a la imagen del poema con el fondo marino de Jaramijó. Y dice así:

“Así mueras en el empeño, inténtalo. / Igual morirás… sin proponerte. / Para eso naciste, naturalmente. // Prolonga la felicidad que ya viviste, / nueve meses en el vientre de tu madre, antes de empezar a morir tan lentamente… esta vida que no es vida, sino muerte. // Vivida ya, la única y veliz vida, / entonces, ¿que más te queda? / sino vivir esta muerte como vida, / hasta que te lleve la parca. // Así que, sonríe a esta vida, ya, ahora, / “pon a la ola, el filo de tu proa”. / Mira la luz del sol y las estrellas. / Canta con las aves. También baila, / como hoja de palmera con el viento. // Y mira, mira a los ojos muy de frente. / Son luceros… tan humanos, / que a veces, lágrimas verás en ellos. // No traiciones nunca, te lo pido, / -para que jamás agaches la mirada / ni te remuerda la conciencia- / te lo ruego. Y ama, ama con pasión / pero con seso; tratando de ser feliz, / que para eso -únicamente para eso- / viajaste desde allende el infinito, / a este momento de tu vida pasajera. // Trata con simpleza, sin descanso, cada día, / de no hacer daño. Y de dar amor sin que recibas / más que el dardo del dolor o felonías. // Ríe a mandíbula batiente, que la risa / y la sal de la mirada es diferencia, / con los otros animales de este reino. // Y de pronto, no lo olvides… Morirás. / Morirás, sin que medie, aún, tu empeño. / Si eres infeliz, de igual manera. Por eso te repito: / Solo intenta ser feliz. Por favor. ¡Qué más te queda!”        

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