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Que nuestro sacrificio sirva de algo

Que nuestro sacrificio sirva de algo Destacado

 

Por Fabián Loza Noboa

Si el fusilamiento he de enfrentar que sea por la libertad” ese fue el último propósito o la motivación de muchos de los patriotas que murieron combatiendo al despotismo español, a principios del siglo 19.

En la actualidad la clase media podría decir, que nuestro sacrificio sirva para algo, tenga algún significado, cuando se la crucifica con impuestos y otras promesas no cumplidas, por un gobierno democrático, que esta eligió, como esperanza para que desratice la nación.
Aún no se sabe, a ciencia cierta, cuales son las razones para que el Lassismo haya dado un giro de 180 grados, dejando la espalda en la cara de quienes le llevaron al poder.

No es secreto que, con el apoyo de Nebot, Lasso tuvo ese poderoso repunte que le hizo rebasar a un Arauz, el candidato correista que luchaba respaldado por el populismo más abyecto, de ese que no tienen ningún escrúpulo y que es signo de los regímenes autoritarios que están en buena parte de América Latina.

La promesa de la esperanza Lasso fue apresar a los corruptos, recuperar el dinero que se robaron, descorreisar el país y sacar de raíz los sórdidos esquemas en la educación y en el resto del estado; además de bajar los impuestos para dar un buen impulso a la economía y el empleo, alicaídos por la pandemia.

Pero todo fue llegar a Carondelet para hacer lo contrario: no se ha movido un dedo para recuperar lo robado, gobierna con mandos medios e incluso ministros correistas, ideológicos, sectarios y un ejército de burócratas de esa tendencia política que en lugar de ser removidos fueron ascendidos. Ni siquiera se han cambiado los textos de educación básica torcidos. Esos que ensalzan a la guerrilla y el terrorismo, por encima de Abdón Calderón y Rumiñahui.

Crucifica con impuestos a esa clase media que lo llevó al poder y teniendo sobra de cuadros para gobernar, prefiere a extremistas, correistas comprometidos con esas causas chuecas.

Lo que luce peor, es que Lasso parecería hacer lo posible por librar de culpa a Rafael Correa, liberar a Glas etc etc.

En este mar de desconciertos, donde no reconocemos al timonel, hay quienes llegan asegurar que el proyecto Lasso fue concebido por el mismo Correa; o quienes creen que el Presidente está simplemente jaque mate en la Asamblea y es rehén de la organización delincuencial, a la que hace referencia la valiente dama que ocupa la oficina del Fiscal.

Y a propósito: los corruptos ya están sentenciados, ¿por qué no han ido a cortes internacionales como dijeron que lo harían? Sencillo, porque hay sobra de pruebas que refrendan sus latrocinios. No sería raro que, si desean hacerlo, Lasso les ponga unos abogados y mande a nuestros diplomáticos a patrocinarlos.

¡Que confusión!, mejor dicho ¡que decepción!

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