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Inconsecuentes y golpistas

Inconsecuentes y golpistas Destacado

 

Por Jorge Gallardo

Difícil entender el comportamiento ciudadano frente a los gobiernos. Sumiso y cobarde ante los totalitarios; violento y golpista ante el demócrata.

En Venezuela, donde la acción gubernamental produce la más grande diáspora de su historia y empobrece hasta la miseria a su pueblo, los reclamos populares, pocos, son respondidos con un estatequieto a bala, toletazos y gases, produciendo muertos, heridos, desaparecidos y presos. A poco, todo vuelve a la calma y el gobierno, mejor que nunca.

En Cuba, para qué hablar. Allí, la noticia es mundial cuando, al fin, remotamente, el pueblo protesta contra la dictadura sexagenaria, tiránica, criminal. No se ha terminado de procesar el dato informativo y el movimiento popular ya ha sido controlado por la brutalidad. Díaz Canel, los herederos Castro y la camarilla, sonríen a mandíbula batiente.

No es dictadura ni tampoco reprime con brutalidad. Sin embargo, en Argentina, la situación social cada día empeora. El gobierno de los Fernández –con pensamiento similar al de Maduro y de aplausos para el de Cuba-, llevan al rico país y a su pueblo al descalabro. Allí, no obstante, la protesta ciudadana no pasa de ser un ligero quilombo que el gobierno se lo banca y después se caga de risa.

Pero, cuando la protesta es en Ecuador, Colombia o Chile, donde los gobiernos son democráticos y las libertades plenas, los manifestantes –partidarios de la izquierda venezolana y argentina y del comunismo cubano- están a sus anchas: destruyen ciudades, obstruyen carreteras, golpean y secuestran a los agentes del orden y a los periodistas, incendian edificios privados, públicos e iglesias. Conspiran contra la institucionalidad y quieren tumbar al gobierno. Permanecen en actitud rebelde días, semanas, meses. Nadie sabe quién los financia, sí quienes los defienden: los DD.HH., que no les duele las víctimas, sí los victimarios.

Una realidad penosa, pero verdadera. En el caso de Ecuador, hay que decirlo, constituye un desatino los anuncios beligerantes del indígena Iza y de los dirigentes del FUT, de nuevas movilizaciones. El país requiere de la unidad nacional para sacarlo de la horrorosa crisis provocada por los continuos 14 años de correísmo, aliado de Maduro, Díaz Canel, los Fernández y Leonidas Iza.

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