La Asamblea ecuatoriana contra Gaza

Ago 31, 2025

Por Heidi Galindo

En la mitología griega, Tyche era la diosa de la fortuna y el destino, girando su rueda sin advertir a nadie, elevando a unos y hundiendo a otros sin preguntar por justicia ni inocencia. Hoy su figura funciona como metáfora de lo imprevisible: nadie está completamente seguro y la catástrofe puede tocar a cualquiera. Todos pensamos que los desastres ocurren “en otra parte”, que el sufrimiento es siempre de otros. Pero Tyche simboliza lo contrario: la vulnerabilidad es universal. Como recuerda la tradición hebrea: “La carrera no es para los rápidos, ni la guerra para los fuertes, ni el pan para los sabios… sino que tiempo y ocasión acontece a todos” (Eclesiastés 9:11). ¿Quién podría asegurar que mañana no serás tú el pueblo sitiado, hambriento, acorralado por la violencia y el hambre?

El 21 de agosto de 2025, en la Asamblea Nacional del Ecuador, esta reflexión ética se volvió tangible. La resolución de solidaridad con Palestina y las víctimas de la hambruna en Gaza, presentada por Gerardo Machado, fue rechazada con 71 votos en contra y 64 a favor. La votación devela la fragilidad ética de quienes ejercen el poder. Cada voto en contra se convierte en cómplice del dolor y la muerte de quienes hoy sufren sin defensa.

Según datos de UNICEF, desde octubre de 2023, más de 50,000 niños han sido asesinados o heridos en Gaza. Desde el fin de la tregua en marzo de 2025, 1,309 han muerto y 3,738 han resultado heridos. A ello se suma la declaración de la ONU, que reconoció oficialmente un estado de hambruna en la Franja: más de 500,000 personas se encuentran en condiciones catastróficas, y la cifra podría alcanzar las 640,000 en los próximos meses. Cada día mueren familias enteras por desnutrición, mientras los tanques israelíes continúan su avance. Sin embargo, los votos en contra parecen creer —y con sorprendente desdén— que la muerte ajena es abstracta.

La postura gubernamental, alineada con los intereses de Israel, prioriza alianzas estratégicas sobre principios fundamentales y margina a quienes sufren en vivo y en directo esta tragedia. La Asamblea, al abstenerse de condenar, renunció a su deber moral de denunciar el genocidio, ignorando el dolor de todo un pueblo. Y mientras el gobierno respalda abiertamente a Israel, ¿dónde están las universidades, los intelectuales y las voces críticas en Ecuador? Su mutismo pesa: legitima la indiferencia y la deshumanización, estampando con mano invisible la muerte de Gaza.



1 Comentario

  1. Si Israel cae, la bandera del Califato ondeará también sobre el Cerro del Carmen en mi Guayaquil natal.

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *