Hay momentos y tiempos claves que nos ayuden a entender la decisión del Gobierno de los EE.UU. en el control de las rutas del narcotráfico marítimo y aéreo en la zona del mar Caribe. Eso tiene mucho que ver con las declaraciones a la Justicia estadounidense de tres actores como el “Pollo” Carvajal, el “Mayo” Zambada y Ovidio Guzmán, alias Chapito, quienes involucraron al Gobierno venezolano como parte sustancial para el tráfico de drogas desde sus puertos, hacia zonas del Caribe y luego hacia los Estados Unidos.
Por eso, el gobierno de Donald Trump declaró como grupo narcoterrorista al famoso Cartel de los Soles, integrado por oficiales de alta graduación de las Fuerzas Armadas Bolivarianas y funcionarios de Estado, con cargos importantes, cuyo líderes son Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Padrino López.
El presidente Trump dispuso el despliegue de una fuerza militar sumamente poderosa para el control del mar Caribe y la captura del líder del narco gobierno venezolano, que no es reconocido como su legítimo presidente.
Esta fuerza militar poderosa, jamás vista en estas zonas, al momento ya se encuentra frente a las costas venezolanas en operaciones de patrullaje, vigilancia, control e inteligencia, y ha contado con el apoyo para su despliegue de países como la República Dominicana, Trinidad Tobago y Surinam, además el Gobierno francés ha dispuesto el despliegue de un navío de guerra destacado desde la isla Guadalupe. También hay países que se suman a la posición de los EE.UU. como Ecuador, Paraguay y Argentina en declarar al Cartel de los Soles como un grupo narcoterrorista.
Solamente el presidente de Colombia Gustavo Petro ha mantenido una posición contraria, negó su existencia y dijo que es un pretexto para sacar del poder a un gobierno de izquierda.
En este escenario, se han movido las fichas del tablero geopolítico regional, ni el mismo Gobierno de Brasil reconoce la legalidad del gobierno de Nicolás Maduro, esto quiere decir que las naciones latinoamericanas irán tomando partido sobre estos dos grandes temas: el combate decidido a los carteles del narcotráfico y llevar a la Justicia a sus líderes entre esos Nicolás Maduro.
La pregunta es si sale o no Maduro del poder, creo que sí porque sus supuestos socios mundiales como Rusia y China, han sido parcos en sus declaraciones y no afectarán las relaciones e intereses con los EE.UU. Si bien es cierto que pueden hacer declaraciones en la ONU, son pura retórica, estoy convencido que hay acuerdos debajo de la mesa entre las potencias mundiales y Venezuela no tiene un peso geopolítico como para poner el riego cualquier negociación. En octubre de este año, se llevará a csbo la reunión de los líderes de la APEC y estarán Donal Trump y X Jinping, en ese foro se puede definir el destino del narco gobierno venezolano.
En cuanto al aspecto militar, no creo se llegue a ejecutar una operación de desembarco a gran escala para la intervención de fuerzas terrestres o anfibias venezolanas, será suficiente el empleo del poder de fuego aéreo y naval ante objetivos estratégicos y vitales para derrumbar la capacidad de defensa de las Fuerzas Armadas Bolivarianas, además con la infiltración de grupos para operaciones especiales para capturar a Maduro, Diosdado Cabello y Padrino López, será todo, que contará con el apoyo de la oposición venezolana calentando las calles y controlando las milicias bolivarianas. En este panorama, no creo que los militares venezolanos y milicias políticas estén dispuestos a sacrificarse y a mantener su apoyo a Nicolás Maduro. Si esto ocurriera hipotéticamente, las fuerza militares y navales de los EE.UU. solamente incrementarían sus operaciones hasta lograr sus objetivos estratégicos, pero con un alto costo para Venezuela.
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