Daniel Noboa y Luisa González: ¿Cómo gobernarán un país dividido?

Abr 3, 2025

A tan solo 10 días de las elecciones de segunda vuelta, Daniel Noboa y Luisa González se perfilan como los próximos líderes de un Ecuador marcado por la polarización. Ambos candidatos proponen enfoques diferentes para manejar la política, la institucionalidad y las reformas necesarias en el país.

Noboa, que se describe como de centro-izquierda, y González, representante de la Revolución Ciudadana, con un discurso de izquierda progresista, abordan la situación política desde visiones opuestas. La Revolución Ciudadana se define como un “movimiento anticolonial y anticapitalista”, mientras que Noboa rechaza las ideologías y se considera más centrado.

El nuevo presidente enfrentará una oposición dura, tanto en el ámbito político como social, debido a la fragmentación del país. La Asamblea Nacional contará con una significativa representación de los movimientos opositores, con 67 curules del correísmo y 66 de ADN. Santiago Basabe, analista político, destaca que González podría enfrentar dificultades al intentar conciliar las demandas de su propio movimiento, lo que podría generar tensiones internas.

Por su parte, Noboa también tendrá que lidiar con una oposición organizada, desde el bloque de Leonidas Iza hasta el aparato del correísmo. A pesar de ser un bloque joven, la capacidad de cohesión de la bancada de Noboa podría estar en duda, según la analista Camila Ulloa.

En cuanto a las reformas constitucionales, ambos candidatos han planteado cambios. Noboa ha propuesto convocar a una Asamblea Constituyente para crear una nueva Constitución, enfocándose en temas como la inseguridad y la designación de autoridades. Además, considera modificar el sistema electoral para garantizar mayor gobernabilidad.

González, por su parte, no ha priorizado la creación de una nueva Constitución, pero en su plan de gobierno habla de un proceso reconstituyente para fortalecer la institucionalidad del país. No obstante, en su pacto con Pachakutik, ha comprometido a no convocar una Asamblea Constituyente que afecte los derechos de los pueblos indígenas o las conquistas sociales.

Ambos candidatos coinciden en la necesidad de una reforma institucional, pero la falta de claridad y el respeto a la normativa son puntos en los que los analistas coinciden en señalar que ambos han mostrado un irrespeto a la institucionalidad, lo que podría generar aún más desafíos para el futuro gobernante.

El próximo presidente deberá encontrar una manera de gobernar en medio de un país dividido, enfrentando una fuerte oposición interna y una demanda de reformas estructurales profundas.



Comentarios

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Te puede interesar





Lo último