Pesca artesanal en crisis: redes vacías y temor tras derrame de petróleo en Esmeraldas

Abr 2, 2025

El derrame de petróleo en Quinindé ha dejado a la pesca artesanal de Esmeraldas en una de sus peores crisis. Aunque las restricciones fueron levantadas, la recuperación sigue siendo un espejismo: los pescadores vuelven con redes casi vacías, los mercados cierran y la incertidumbre crece más rápido que las olas.

Antes del desastre, las embarcaciones regresaban con hasta 2 200 libras de pescado; hoy apenas logran 350. Especies como dorado, albacora y picudo han desaparecido de las capturas. De las 3 600 embarcaciones artesanales, solo 700 han retomado la actividad, mientras que las pangas orilleras siguen sin zarpar por miedo a la contaminación.

El impacto no es solo ambiental. La inseguridad en altamar agrava la crisis: una embarcación fue asaltada la semana pasada y dos tripulantes fueron lanzados al agua; uno sigue desaparecido. “Si la pesca ha disminuido para los grandes, peor será para los pequeños”, advierte el pescador Javier Lucas.

Los mercados y restaurantes también sufren. La mitad de los puestos de venta en el puerto artesanal han cerrado y el precio del atún blanco se disparó de USD 3,50 a USD 6 por libra. En Las Palmas, ocho restaurantes compran pescado en otros cantones, aumentando los costos.

Esmeraldas, que una vez vivió de la abundancia del mar, hoy enfrenta un panorama desolador. La pesca, que era un sustento seguro, se ha convertido en una apuesta incierta.



Comentarios

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Te puede interesar





Lo último