El derrame de petróleo en Esmeraldas no fue un accidente. Según la ministra de Energía y presidenta del COE Nacional, Inés Manzano, el incidente en la tubería del SOTE fue un “sabotaje”. Así lo reveló en una entrevista reciente, donde aseguró que un informe de inteligencia policial determinó que la rotura no se debió a un deslizamiento de tierra, como se informó inicialmente.
Manzano advirtió que hay riesgos de nuevos ataques en otros puntos estratégicos del país, como en Papallacta, que abastece de agua potable a Quito, y en Auca, Orellana, donde se podría afectar los ríos Rumiaku, Tiputini y Napo. “Esto no es contra el gobierno, es contra los ciudadanos y la naturaleza”, sentenció la funcionaria.
Además, la ministra reveló que un funcionario de Petroecuador habría intervenido en la apertura de un dique en el río Cube, lo que agravó la contaminación. El Gobierno ha desplegado militares y personal técnico en la zona para mitigar los daños. Hasta el momento, se han recuperado alrededor de 14.000 barriles de crudo mezclado con agua, pero la remediación y compensación a los afectados aún están en evaluación.
El derrame ha dejado a más de 3.000 personas sin agua potable y ha impactado a sectores como la pesca y el turismo. Manzano criticó al alcalde de Esmeraldas, calificándolo de “incompetente”, y afirmó que el Gobierno ha contratado 50 tanqueros y distribuido miles de litros de agua para la población afectada.
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