Retroceso en derechos: las políticas de Trump contra la diversidad e inclusión

Feb 25, 2025

Por Annabell Guerrero

La Administración de Donald J. Trump ha emitido una nueva “regulación antidiscriminación” que restringe las políticas de diversidad, igualdad e inclusión, particularmente en el ámbito laboral.

Estas decisiones trascienden el territorio estadounidense, ya que los proveedores directos de las embajadas de EE.UU. o de cualquier entidad vinculada al Gobierno Federal deberán certificar que no aplican políticas de diversidad, igualdad e inclusión. De lo contrario, sus pagos serán congelados y, a futuro, perderán la posibilidad de mantener relaciones comerciales.

Las medidas adoptadas por el presidente de EE.UU. representan una amenaza para los avances en materia de derechos civiles, igualdad y no discriminación, en perjuicio de las mujeres y las diversidades. A través de órdenes ejecutivas se desconoce que son las estructuras sociales y las relaciones de poder las que perpetúan la desigualdad de género y por ello, se requiere de políticas públicas para cambiar esta realidad.

La actuación de Donald J. Trump contraviene instrumentos internacionales como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará) y la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing. Estos instrumentos reafirman que la protección y promoción de los derechos humanos de las mujeres deben ser una prioridad para los Estados.

En la misma línea, Trump ha firmado una orden ejecutiva que desconoce la identidad de género y limita el reconocimiento oficial al sexo biológico, exclusivamente masculino o femenino. Esta medida excluye y desprotege a personas trans, no binarias e intersex, negándoles el acceso a derechos fundamentales como el reconocimiento legal de su identidad, la protección contra la discriminación en ámbitos como el empleo, la educación y la atención médica, y el acceso a espacios seguros acordes a su identidad de género.

A lo largo de la historia, el movimiento de mujeres ha resistido el autoritarismo y luchado por mejorar sus condiciones de vida. Quizás esa sea una de las razones por las cuales la Administración de Trump busca cercarlo.

Frente a estas medidas, la comunidad internacional debe tomar una postura firme y actuar para frenar estos retrocesos, que apenas comienzan y podrían derivar en una forma de apartheid de género.



1 Comentario

  1. Y quién define el “género” de la persona? Es “autopercepción”? Toda esta retórica de la “ideología de género” no busca reivindicar ninguna discriminación, sino que promueve una discriminación positiva que consagra privilegios y la desigualdad ante la Ley. Esto es parte de la agenda woke, nuevo sistema comunista para acabar con la forma de vida en Occidente. Todos estos “colectivos” desfilan con la bandera palestina. Ya quisiera verlos en Palestina defendiendo trans. Van directo al paredón.

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