El contacto con hidrocarburos tras un derrame de crudo, como el ocurrido en Esmeraldas, puede causar vómitos, diarrea y problemas respiratorios, según médicos consultados por Ecuavisa.
El médico clínico e intensivista Carlos Mawyin explicó que ingerir accidentalmente agua o alimentos contaminados con petróleo puede generar síntomas digestivos graves.
“Las primeras manifestaciones son náuseas, vómitos, dolor abdominal e intolerancia a otros alimentos. Pero, si la exposición es continua, podrían desarrollarse enfermedades más graves, como las ulcerosas”, señaló Mawyin.
Piel, ojos y sistema respiratorio también en riesgo
Los hidrocarburos tienen un efecto cáustico, lo que significa que pueden quemar o destruir tejidos al contacto con la piel. Incluso en exposiciones cortas, pueden dejar secuelas.
Además, sumergirse en agua contaminada con petróleo puede causar conjuntivitis, lagrimeo y visión borrosa, afectando la mucosa de los ojos.
Otro riesgo es la inhalación de gases tras el derrame. Habitantes de las riberas de los ríos ya presentan dificultades respiratorias, lo que indica que la contaminación del aire también está afectando la salud de la población.
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