Súper Ma...abogado Bros

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001AAA-JOSE-PONCE 20807Por José Sebastián Ponce

Paremos por un momento nuestra rutina diaria, abramos nuestra mente e imaginemos que cada uno de nosotros es el protagonista de un videojuego en el que debemos cumplir un rol específico para avanzar niveles, evolucionar o simplemente conseguir premios. Bajo ese parámetro habrán protagonistas con distintos roles en un mundo digital e imaginario, y, entre ellos, habrá protagonistas del videojuego que serán abogados y cuyo rol será ayudar a solucionar los problemas y las necesidades de los demás.

Ahora supongamos que este videojuego está diseñado para la modalidad ”Multijugador”, y por lo tanto, como abogados “protagonistas” podemos entrar a un lobby donde encontraremos a todos los otros abogados partícipes del juego. En cuestión de minutos podríamos identificar, percibir y sentir lo que muchos conocemos como la “cultura del abogado”. Pero esta “cultura”, ¿es la consecuencia de la existencia de un ecosistema de abogados o de la existencia de un “Ego-Sistema” de abogados?, por Ego-sistema quiero decir, un sistema basado principalmente en los egos, como lo describe Otto Scharmer en “Leading from the Emerging Future’’. Probablemente no necesitaríamos mucho tiempo para identificar que la cultura del abogado se construye sobre la base de un “Ego sistema” que es: jerárquico, piramidal, exageradamente formal, con una sobrepoblación de corbatas y con una gran cantidad de auto proclamaciones de superioridad. Como consecuencia, los abogados nos inclinamos a dividir el mundo entre “Abogados y No-Abogados”, en una especie de segmentación de aptitudes o si habláramos en terminología de videojuegos entre superhéroes y gente sin súper poderes. En este sentido, si tuviéramos que elegir un género para este videojuego, probablemente sería un juego de supervivencia o uno de sálvese quien pueda, también conocido como Battle Royale. (piensen en Fortnite o Warzone, pero con abogados).

Un hecho quizá innegable, es que las condiciones en las que el abogado se desempeña han aumentado su complejidad. Entre otras cosas, existe cada vez más competencia, la tecnología juega un papel determinante y empieza a quedar en evidencia la falta de estructuras corporativas, de innovación y de adaptabilidad a las necesidades del mercado actual. En definitiva, si estuviéramos en un videojuego, podríamos asegurar que el nivel o la dificultad del juego ha aumentado sustancialmente. Nuestra existencia como protagonistas de este y de cualquier videojuego, responde exclusivamente al cumplimiento de ciertos objetivos, sin los cuales, su existencia no tendría sentido. Pensemos en Mario, ícono de Nintendo, entre sus objetivos, definitivamente no están el usar tirantes perfectos o el mantener un bigote intacto. El objetivo de la existencia de Mario durante todas sus aventuras, es Peach, y no su apariencia ni sus destrezas. En el mundo legal, recordemos que el cliente no quiere abogados, quiere las soluciones que los abogados consiguen. El objetivo durante todas las aventuras del abogado debe ser el cliente, sin él, no somos más que un traje con corbata y muchas veces ni siquiera es una buena corbata.

Por un momento veamos las cosas desde fuera de la ventana, en todo videojuego, sea Mario, Zelda o Pokemon Go el mundo no gira alrededor del protagonista, especialmente cuando el juego acepta o tiene miles de posibles protagonistas al mismo tiempo. Como lo dije antes, en cualquier juego de video el mundo gira alrededor de los problemas que el protagonista debe solucionar o superar. Sin embargo, ¿Qué está pasando en el videojuego del que somos protagonistas los abogados? ¿Qué dificultades encontramos cuando queremos cumplir nuestros objetivos? Entre otras cosas, el acceso a la justicia es limitado; para la gran mayoría, los servicios jurídicos son costosos e inaccesibles; y, existe una percepción negativa generalizada de los abogados. En definitiva, no estamos en una situación simple, y, por lo tanto, como protagonistas deberíamos entender que son los clientes y sus necesidades los que dictan el futuro de la profesión, y no una junta de abogados en una sala de reuniones.

Si los abogados queremos superar este nivel del juego, tenemos que abandonar el “Ego sistema” existente y crear un verdadero “Ecosistema”. ¿Pero cómo? Podemos empezar por las facultades de derecho, los estudios jurídicos o los departamentos legales. Entrenemos más soft skills, entrenemos más innovación y entre otras cosas, por ejemplo, entrenemos más design thinking. Empecemos por romper el esquema de formación tradicional de abogados, propaguemos el pensamiento crítico y empecemos por convencernos que somos parte de la solución y no del problema. Realmente los abogados no somos más que una herramienta para construir algo más grande. Mario, Link, Geralt de Rivia, un abogado o cualquier otro protagonista de un videojuego, es simplemente un elemento adicional en un gran ecosistema. Empecemos entonces a tratar a los demás por su nombre y no con un “Doctor” y finalmente, no olvidemos que el cliente y sus necesidades son siempre el objetivo final, así como Peach es siempre el objetivo final de Mario.

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    +1 Maestra — Comentario de: Rosario Vasconez 14-08-2020 21:55
    Me encanta que haya una autocrítica de los abogados , felicitaciones
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